Qué aprendí en mi primer año viviendo en Japón

Esta es una síntesis de mis aprendizajes sobre cultura japonesa que escribí para la redacción de Japón desde Japón durante el último año.

Es momento de reflexionar ¿Qué es lo que he aprendido de vivir en Japón?


Mi vida cambió radicalmente desde que llegué a Japón. Es una cultura distante a la mía y en mi proceso de adaptación he modificado tantos hábitos que a veces me siento como si fuera otra persona tras esta experiencia.

La curiosidad por el país nipón, surgió en mí escuchando puras cosas buenas de aquí. Como en todos los países, hay cosas positivas y negativas. Sin embargo, estoy convencido que una mente flexible y abierta al cambio, disfruta más la vida.

Personalmente, estoy enfocado en documentar las experiencias que me parecen positivas y con esa información, redacté las siguientes líneas.

CULTURA DE DISCIPLINA

Sé que muchos hablan de Japón y su fama de ser un país con estricto orden y disciplina. Algo de verdad hay en esa idea, sobre todo en el ambiente de sus calles. Por supuesto que esto no es una casualidad, sino más bien la consecuencia del esfuerzo de todos los que habitamos.

En mi primer año viviendo aquí, participé en una actividad con los vecinos que me parece una labor social increíble: Gomi Zero Undo, es una limpieza general del entorno más próximo que a cada uno le corresponde. Se celebra el último domingo del mes de mayo. No obstante, si quieres tener una experiencia bastante interesante, debes entrar a un tren japonés.

Imagínate sentir la obligación de seguir reglas, la mayoría no escritas, y que casi todos los usuarios cumplen (esta es la razón por la que no respondo llamadas dentro de un vagón de tren).

Lo que te digo es que para acoplarse a este ritmo de vida, tienes que aprender a leer el ambiente y comportarte como la mayoría de la gente lo hace. Eso es lo que hago todos los días y por eso escribí una guía general de tips para disfrutar el tren en Japón, para facilitarte las cosas.

RELACIÓN CON EL EXTRANJERO

Este es un tema bastante complejo que está muy documentado en estudios históricos, sociológicos y económicos. No pretendo llegar a una conclusión definitiva de cómo es o cómo debería ser la relación de Japón y los japoneses con el extranjero.

El progreso de la economía japonesa, está muy ligado a sus planes de integrar trabajadores extranjeros a la fuerza laboral del país en los próximos años. Ante todo, será muy interesante ver cómo se desarrolla en un escenario económico post-pandemia, que se pronostica complicado.

Con mi experiencia, puedo decir que aún hay muchos aspectos desconocidos sobre el extranjero. Me pasa frecuentemente que muchos japoneses no saben dónde está ubicado México o por qué razón en mi país, hablamos idioma español y no idioma “mexicano”.

Por cierto, entre México y Japón hay relaciones sólidas de amistad y comercio desde hace más de 400 años. Una de las historias más fascinantes que aprendí sobre esto, se esconde en la ciudad de Onjuku, en la prefectura de Chiba. El billete de mil yenes igualmente tiene una curiosa historia de relación con Latinoamérica que involucra a México y los países del Caribe.

DEPORTES

A mí me gusta el fútbol. Es mi deporte favorito de toda la vida y esto es porque en México es el deporte más difundido por los medios de comunicación tradicionales.

Debido a mi gran afición al fútbol, he tratado de aprender más sobre el balompié japonés. Por eso, fui a conocer la estación de trenes de Yotsugi, donde está el origen de mi animé futbolero favorito de la infancia: los súpercampeones.

No tengo un equipo favorito, porque para elegir uno, pero me gustaría visitar más estadios de la J. League, la liga de fútbol profesional de Japón.

La Samurai Blue, como se le conoce al seleccionado nacional japonés, últimamente ha ofrecido actuaciones notables en el Mundial de Rusia 2018 y la Copa América 2019. Es un conjunto competitivo que ha demostrado al mundo que en unos años es un candidato al top mundial.

Pero en Japón, el deporte rey es el baseball. He asistido en un par de ocasiones al estadio de mi localidad, donde juega un equipo filial de Nippon Ham Fighters que pertenece a la NPB (Nippon Professional Baseball Organization).

El entusiasmo de los aficionados por su equipo, no tiene límites. En los juegos de verano, el sol está a plomo y ellos nunca dejan de cantar, aunque sea un encuentro amistoso.

Otro atractivo de los juegos de este equipo, es que a menudo, los jugadores de la plantilla titular participan con el equipo filial, todo un show de primer nivel.

Al término del juego, los niños aficionados se abarrotan afuera de los vestidores. Ahí saludan a sus ídolos, quienes se paran de vez en cuando para regalar autógrafos o fotografías.

Este acontecimiento es relevante para la vida de los pequeños que algún día sueñan con ser profesionales. Así mismo, encuentran motivación cada verano cuando se celebra el Campeonato Nacional de Béisbol de Bachillerato, un torneo a nivel nacional de donde salen los futuros peloteros profesionales.

COMIDA

¿Qué tan difícil ha sido mi adaptación a la comida japonesa? La respuesta es: no tan difícil. A diferencia de lo que la mayoría cree, la comida en Japón no me parece exótica o difícil de digerir.

Los japoneses comen lo mismo que los mexicanos. Las carnes básicas son cerdo, pollo, res y pescado (los productos del mar son abundantes en la dieta básica japonesa). Fundamentalmente, lo único que me parece diferente es el método de preparación de los alimentos.

Los sazonadores son distintos a los de México. Se dice que los sazonadores japoneses se componen de las sílabas SA-SI-SU-SE-SO. A decir:

  • Satou: Azúcar
  • Shio: Sal
  • Su: Vinagre
  • Se: Salsa de Soja
  • Miso: condimento de Soja

Mi primer acercamiento a la comida japonesa fue en México, cuando comencé a relacionarme con japoneses debido al trabajo. En esa etapa de mi vida, probé por primera vez el “Nabe“, una comida popular de invierno en Japón.

Si a ti también te interesa estrechar las relaciones de confianza con ellos, hay algo que tomar en cuenta al compartir los alimentos con japoneses: la serie de modales en la mesa que debes seguir. Sí, más reglas no escritas que cumplir para convivir en armonía.

Quiero reforzar la idea de que finalmente, ambas culturas comparten aspectos profundos. Por ejemplo, la dieta básica gira en torno a un grano principal. Para los mexicanos el maíz y para los japoneses el arroz.

Otra forma de cómo disfruto la comida japonesa, es dentro de las estaciones de trenes. En esos lugares, siempre hay comida japonesa tradicional ofrecida a buenos precios en los establecimientos conocidos como Ekinaka.

Realmente nunca fui un aficionado a los restaurantes de sushi en México. Me resistí a probar una comida emblema de la cocina japonesa que no fuera elaborada en Japón.

A pesar de ello, mi comida japonesa favorita es el inari sushi: una ración de arroz con vinagre, insertada dentro de un pequeño bolsillo de tofu frito. Es uno de los sushi vegetarianos más fáciles de preparar en casa y aunque no soy un vegano declarado, ¡es delicioso!

MUSEOS

Mi pasión por Japón, surgió por el entusiasmo de mi padre con los autos japoneses. Él cree que la marca Nissan y sus distintos modelos emblemáticos Datsun y Tsuru, eran los autos más eficientes en el mercado mexicano de las últimas décadas.

Para lograr tal distintivo a nivel mundial, sospeché que se debía a que las armadoras japonesas hacían algo diferente al resto y yo quería saber más.

En mi época universitaria, aprendí que tal prestigio se debía a un estándar de producción industrial eficiente. El modelo más reconocido por su calidad y éxito, es el de Toyota. Por eso, uno de mis propósitos al viajar a Japón era conocer más sobre esta empresa.

Cuando conocí el Museo Conmemorativo de Tecnología e Industria de Toyota, recorrí todos sus rincones que destacan la historia de la compañía desde su fundación y su consiguiente popularidad internacional.

Sin duda esta visita es una de las experiencias más emocionantes e inspiradoras de mi vida. Me sentí como cuando un niño conoce por primera vez Disneyland.

Ahora, si lo que buscas es tener una experiencia industrial completa, lo que deberías hacer es tomar un tour en una fábrica de la cerveza ASAHI, que se autodenomina como la “cerveza más japonesa”.

En verdad disfruto mucho los paseos dentro de las plantas de producción y este ha sido uno de mis favoritos.

Otro museo de difícil acceso, pero que vale mucho la pena visitar, está en la ciudad de Kure en la prefectura de Hiroshima. Ahí se encuentra el Museo Yamato, donde se exhibe la historia naval de Japón y sus desarrollos tecnológicos en esa área.

Además de su ubicación cerca al mar, el museo muestra unas réplicas a escala del barco de guerra más grande de Asia, en su época útil; entre otros artefactos usados en la Segunda Guerra Mundial.

TRADICIONES

En febrero se celebra una tradición que me gusta mucho. Se conoce como “Setsubun” y se cree que es un buen día para alejar a los demonios y sus vibras negativas.

Representados con máscaras de color escarlata, estos seres míticos adornan las calles con publicidad y objetos de todo tipo haciendo referencia a esta popular fiesta.

Disfruto mucho este día porque puedo comer ehoumaki, un rollito de arroz envuelto en algas marinas relleno de carne y verduras, con un sabor único.

Otra celebración importante es la que acontece el siete de julio con el Tanabata, también conocido como “el festival de las estrellas“. Ese día, las calles se ven repletas de troncos de bambú adornados con papelitos de colores, donde están depositados los deseos más nobles de todas las personas.

Los enamorados aprovechan para salir de paseo en un ambiente romántico. Pero no te confundas, esta celebración no tiene nada que ver con el famoso Día de San Valentín.

De todos los festivales japoneses, en el que he participado activamente en mi barrio es en el tradicional baile del Bonodori. Acontece a mitad del verano (julio-agosto). Son las celebraciones equivalentes al Día de Muertos en México, con días de guardar porque se cree que los antepasados difuntos vuelven a sus hogares.

En los días previos al festival del Bonodori, nos reunimos con los vecinos del barrio en el gimnasio de la escuela para hacer los ensayos grupales. Así, aprendí mis primeros pasos de baile al estilo japonés, que ahora son parte de la coreografía veraniega que espero practicar en los próximos años.

LUGARES

Es Chiba la prefectura que más conozco. Ahí se encuentra el Aeropuerto de Narita y está muy cerca de la gran metrópoli de Tokyo, en el área de Kanto. Sé que las páginas de viajes en Japón casi no promocionan el turismo en Chiba, pero si quieres descubrir cómo es la vida cotidiana japonesa, es un lugar ideal para conocer.

La gran zona urbana de esta prefectura, combina perfecto el ambiente de la ciudad con la naturaleza. Se come rico y especialmente la gente me ha tratado muy bien, tanto, que he hecho buenos amigos y maestros.

Pero si tuviera que elegir mi segundo hogar en Japón, este debería estar al pie del Monte Takao. Cuando conocí este lugar, tuve una de las experiencias más energéticas de mi vida. No sé cómo explicar lo que el ambiente de este lugar me hizo sentir tan revitalizado.

Es un sitio que provoca un misticismo religioso propio del sintoísmo. Su arquitectura y los elementos tradicionales de la cultura japonesa son singulares. Se considera un power spot, ósea un lugar que al visitar te ayuda a recargar de energías positivas.

Mucha gente viaja hasta aquí para fortalecerse, así como en México acudimos a las pirámides en el solsticio de la primavera. Es un lugar que recomiendo visitar en una travesía turística en Japón, pertenece a Tokyo y es de fácil acceso.

Si me dieran a elegir un barrio donde pasar una tarde dominical, sería en el barrio de Taito en Tokyo. Lo elegiría, porque es uno de los lugares de Tokyo donde se puede experimentar un ambiente de barrio popular, con el encanto de sus casas desgastadas por el tiempo. La gente se acerca a los templos a rezar y a visitar las tiendas del comercio cotidiano.

Una caminata por este lugar, me remonta a los paseos familiares por el zócalo de mi ciudad cuando niño. Ese entorno donde saludaba a amigos y familiares que salían a despejarse los fines de semana.

El barrio de Taito es un lugar donde se respira el arte. Sus calles están llenas de galerías donde se exponen obras de artistas locales. Hay una gran variedad de tiendas de herramientas para trabajos del tipo “hazlo tú mismo”.

APRENDIZAJE EXTRAORDINARIO

Hace unos años, escuché a un autor que sugería adoptar el hábito de hacer mínimo una cosa extraordinaria cada año. Él sostenía que si logramos hacer esto durante veinte años, tendríamos veinte cosas extraordinarias que contar y eso nos convertiría en seres extraordinarios.

Considero que mi proceso de adaptación a Japón ha sido rápido y fácil. Cuando comencé a documentar en mi blog personal todo lo que aprendía, me abrió la puerta para aceptar las diferencias culturales y comprender las similitudes profundas que guardan las sociedades japonesa y latinoamericana.

Este post contiene una síntesis de mis aprendizajes sobre cultura japonesa que he escrito en la redacción de Japón desde Japón durante el último año.

Siempre he creído que si este conocimiento ayuda tan sólo a una persona, mi objetivo estará cumplido. Mi anhelo es que todas las personas se atrevan a vivir sus sueños, así como yo lo estoy haciendo en Japón.

Algunos sueños se cumplen, otros se roncan.

Soñar, es anhelar persistentemente una cosa”.

Cap. Carlos Camacho Espíritu